
Ten cuidado con Herodes
«Advertidos por un sueño que no volvieran a casa de Herodes, por otro camino se volvieron a su tierra» (Mt 2, 12)
Ese Herodes que a veces está fuera, y otras veces llevamos dentro. Ese que se atrinchera en el poder, en la seguridad, en el dominio, en la popularidad o la belleza. Ese que intenta manipular y camufla sus intenciones. Ten cuidado, que en toda vida puede haber algo de abuso, de opresión, de injusticia. ¿Sabes un secreto? Aunque parezca en control, Herodes es un infeliz, así que no dejes que te domine…
- ¿Qué hay en mí de Herodes?
Quitémosles las capas
A los bellos,
a los sabelotodos,
a los fuertes,
a los ricos,
a las guapas de espejo,
a los arrogantes,
a los manipuladores,
a las reinas de la fiesta,
a los chulos de barrio,
a los que opinan de todo
pero no escuchan nada,
al que sonríe sin alma,
al buscador de atajos,
al vendedor de quimeras,
al triunfador sin historia,
al presuntuoso,
al arrogante,
al que pisa fuerte sin mirar a quién…
al que nunca duda
al que siempre manda
… Hay que recordarles
que también lloran, aman.
y se equivocan a ratos.
Que no es el fulgor fugaz
lo que nos hace personas,
sino la desnudez frágil
y que es en la normalidad compartida,
donde nos podemos encontrar
hermanos.
(José Mª R. Olaizola, sj)


