Reconozco que en los saraos eclesiales en los que he participado, en encuentros con el Santo Padre, la gente lo vive con mucha emoción. Esta vez no va a ser diferente. El Papa León XIV viene a España, a visitar tres realidades muy diferentes, pero con una misma sintonía. Alentar la vida de fe de todos nosotros. Una gran oportunidad para que podamos “alzar la mirada” a Dios y a nuestra realidad, dejándonos tocar el corazón con la presencia del sucesor de Pedro. ¿No te parece impresionante poder celebrar a tan solo unos metros de distancia con el Papa? A mí, ciertamente, me ilusiona mucho. Ver a todo el mundo “con el subidón”: jóvenes, familias, adultos y niños… todos unidos en un mismo espíritu, el de la Iglesia de Jesús.
Desde nuestro rinconcito “ignaciano” queremos prepararnos estos días previos a la visita del Papa. Poner el foco en diferentes elementos vitales que nos ayuden a “preparar y disponer el ánima” (Ej 1) como diría San Ignacio. Ya que esta visita, tendrá mucho de compartir con otros y de multitud de gente, pero no podemos dejar pasar la oportunidad que sea un verdadero encuentro espiritual. Pensar en lo que cada uno puede poner de su parte. ¿Cómo quiero vivir estos días de encuentro? No dejarme engañar por el “estar” y ya. Alentar el deseo de encontrarme con Dios y su Espíritu en la Iglesia que comparte los distintos encuentros con el Santo Padre. Hay que ponerse a ello, ir más allá de las conversaciones y de conocer a gente, tenemos que disponer el alma para que el Espíritu nos ayude a enraizarnos más en la fe, a querer más a la Iglesia y compartir lo que más ilusión debería hacernos: Jesús y su Reino.
