Toda visita de un Papa genera expectación y oportunidad para expresar nuestros deseos. Por eso, querido Papa León, como jesuitas de la Provincia de España te pedimos que tu visita sea un momento de especial encuentro de la Iglesia en España para crecer en unidad, confirmación de la misión que recibimos de ti de seguir en las fronteras y esperanza para seguir trabajando en nuestras instituciones por un mundo más justo y humano, que pueda permear a Dios.
En cuanto a la primera petición, esperamos que tu presencia y tus palabras nos animen a seguir construyendo Iglesia con otros carismas y ministerios en la Iglesia, apostando por una sinodalidad real que no haya que generar, sino que vivamos con sencillez, humildad y naturalidad.
En segundo lugar, ojalá tu visita suponga para los jesuitas una confirmación de que nos quieres en las fronteras no solo geográficas. Que nos ayude a no acomodarnos en los lugares que nos hacen sentir el calor y reconocimiento, sino a ser voces proféticas, especialmente para mantener vivo el diálogo de la fe y la justicia en nuestro apostolado y en nuestra sociedad plural y polarizada en España.
Finalmente, te pido que tus gestos y palabras signifiquen un impulso esperanzado para seguir trabajando para que nuestras instituciones, alimentadas del carisma ignaciano, desde su misión específica, apuesten con firmeza por la reconciliación y por una fe enraizada en lo más humano, desde donde se creen las condiciones de posibilidad para escuchar a Dios.



