Este precioso relieve en madera policromada, realizado a finales del siglo XVI por Miguel Adán y, en sus orígenes formaba parte de un retablo dedicado a San Juan Bautista. Representa con elegancia renacentista el momento en que Cristo es bautizado por San Juan Bautista en el río Jordán. A su lado, los ángeles esperan para cubrir a Jesús con un manto apenas salga del agua. En el plano ascendente, Miguel Adán coloca al Padre que se complace en el Hijo, mientras el Espíritu Santo desciende sobre él. Continúan la vertical la concha del Bautista que derrama el agua sobre la cabeza del Señor y continúa fluyendo a sus pies por las aguas del Jordán.



