Uno de los momentos más esperados de la visita del papa León es su visita a la Basílica de la Sagrada Familia, coincidiendo con el aniversario de la muerte de su arquitecto, Antonio Gaudí. Un lugar de cultura, pero sobre todo de fe, donde el genio catalán logró combinar liturgia, arte y naturaleza para erigir una auténtica "Biblia en piedra". Todo ello en una ciudad tan secularizada y fascinante como Barcelona.
Sin embargo, más allá de lo artístico, no podemos olvidar que el monumento surge en el siglo XIX, en un tiempo donde la fe y la religión eran puestas en tela de juicio por la modernidad. Lejos de amedrentarse, caer en la queja o buscar refugio en nostalgias pasadas, la Iglesia supo encontrar una respuesta adecuada a los retos de su tiempo desde la propia modernidad, con profundidad, sana ambición y audacia.
Ojalá ahora, décadas después de este sueño gestado en el alma del genio catalán, seamos capaces de hacer que lata con fuerza la fe en el corazón de nuestras ciudades. Que las nuevas generaciones sepan recrear el Evangelio sin miedo y sin complejos, conscientes de que Dios sigue estando presente en este siglo XXI. Que den gloria a Dios para que todo el mundo lo vea, lo ame y lo disfrute. Que hagan vivo el misterio de Dios a toma la humanidad.



