Enviados al corazón del mundo,
con el Evangelio como pasión,
como ovejas entre lobos,
Y tu cruz como único bordón.
Enviados sin alforjas,
dispersos, y en un solo corazón,
confiados en que no nos abandonas,
sea cual sea la misión.
Enviados entre fieles o infieles
Y la fe como gran don,
Para amarte y servirte en todo,
como nuestra gran ambición.
Enviados como misioneros,
buscando tu reconciliación,
En una Iglesia en salida,
Que lleva a todos tu redención.
Enviados allende los mares,
o a nuestra propia nación,
juntos por el Reino,
esa es nuestra peregrinación.



