
reflexión
Comprometidos
Que puedan contar conmigo
«Pero Rut contestó: ---No insistas en que te deje y me vuelva. A donde tú vayas, yo iré, donde tú vivas, yo viviré; tu pueblo será el mío, tu Dios será mi Dios» (Rut 1, 16)
Para las horas de esfuerzo, para los días en que hay que buscar soluciones, para los problemas y para las fiestas. Que mis gentes sepan que estoy ahí, y que se lo demuestre una y otra vez. Que mi vida sea proyecto y sueño compartido. Que mi vida se abra a un mundo que llama, grita, pide y da. Que me complique con las personas, con sus esfuerzos y con sus dudas. Que cuando me pidan diga “sí”, cuando me busquen puedan hallarme; cuando me necesiten esté ahí. Esa es un poco la raíz de la vida, el saberme parte del horizonte de los otros.
¿Me siento parte de la vida de otros?
¿Me sé disponible, entregado, abierto a las necesidades de las personas?
¿Me siento más proclive al “sí”, o a dar largas?
El amor te convierte
El amor te convierte en rosal
y en el pecho te nace
esa espina robusta como un clavo
donde el demonio cuelga su uniforme.
Al tocar lo que amas te quemas los dedos,
y sigues, sigues, sigues hasta abrasarte todo;
después,
ya en pie de nuevo,
tu cuerpo es otra cosa,
...es la estatua de un héroe muerto en algo,
al que no se le ven las cicatrices.
Gloria Fuertes
Compartir sueños
«El ángel de Dios me dijo en el sueño: Jacob. Aquí estoy, le contesté.» (Gen 31,11)
Hay que tener algo por lo que luchar. Y, la verdad, está la vida demasiado prosaica como para quedarse en ideales raquíticos. ¿Por qué no aspirar a mucho? ¿Por qué no creer que es posible trabajar por la justicia, por la igualdad, por la acogida, por la verdad? ¿Por qué resignarse al escepticismo rampante? Es mejor atarse a las causas más dignas. Y dejar que esto se concrete en opciones diarias, en compromisos pequeños o grandes, pero siempre auténticos, en pasos que me conducen a algún sitio. Abrir mis círculos pequeños a gente de toda condición. Involucrarme en alguna lucha, aunque me dé quebraderos de cabeza. Compartir mi espacio, mi tiempo, mi riqueza, mi vida, con aquellos que lo necesitan.
¿Cuáles son mis compromisos hoy en día?
¿Tengo la sensación de compartir los sueños de gente que necesita, cree, aspira a un mundo más humano y más pleno?
¿De alguna manera mi vida está enlazada con la búsqueda de la justicia, de la igualdad, de la acogida, de la verdad?
Sembrar
Alza la mano y siembra, con un gesto impaciente,
en el surco, en el viento, en la arena, en el mar...
Sembrar, sembrar, sembrar, infatigablemente:
En mujer, surco o sueño, sembrar, sembrar, sembrar...
Yérguete ante la vida con la fe de tu siembra;
siembra el amor y el odio, y sonríe al pasar...
La arena del desierto y el vientre de la hembra
bajo tu gesto próvido quieren fructificar...
Desdichados de aquellos que la vida maldijo,
que no soñaron nunca ni supieron amar...
Hay que sembrar un árbol, un ansia, un sueño, un hijo.
Porque la vida es eso: Sembrar, sembrar, sembrar
José Ángel Buesa


