Para pensar
1) El evangelio nunca nos deja de sorprender. Por muchas veces que nos hayamos asomado a sus escenas, siempre terminan abriéndonos la puerta a sentimientos, vivencias y la propia experiencia de fe. De ahí que, por más que algunos episodios ya sabes «lo que va a ocurrir», resulta novedoso
2) Contemplar el evangelio es ir más allá de lo narrado, siendo fiel a ello, para profundizar en los personajes. No son seres atemporales ni humanos imposibles, son hombres y mujeres enfrentados a los retos de la vida. Amor, fracaso, dolor, muerte, miedo, traición, rechazo, amistad, admiración…
3) ¿Qué te parece Jesús tal y como se muestra aquí?
4) Es muy interesante cómo se resuelven los temas que en el evangelio «se dan por sentado», lo que no se narra, la trastienda imaginada. ¿Hay algo que te llame la atención? ¿Algo que aprendas? ¿Algo que tú formularías de manera diferente?
5) Pedro es un personaje clave. Carismático, impulsivo, afectivo… Cuando Jesús le llama, su mujer exclama emocionada: «por fin alguien te ve con los ojos que yo te veo». ¿Qué te parece esa definición del amor? ¿Describe eso la manera en que Dios nos ve?
6) Algunas citas que invitan a pensar también en nuestro presente. Juan Bautista, a Nicodemo: «Llevas toda la vida dormido, ¡prepara el camino del Rey! Él está aquí, para despertar la tierra. Pero algunos no querrán despertar. Viven enamorados de la oscuridad.»