Lates para un mundo
que no Te quiere escuchar,
que a veces corona la muerte
y la vida auténtica parece olvidar.
Lates para los pobres
que nadie quiere abrazar,
sin distinción ni diferencias,
con el corazón del que sabe amar.
Lates para la Historia,
en un largo pelear,
cargas con nuestras cruces
y sales con tu Pueblo a caminar.
Lates para los cristianos,
que llamas sin dudar,
en Ti están nuestros afectos,
con un mismo palpitar.
Lates para la Iglesia,
en este peregrinar,
Eres Sagrado, hoy y siempre,
En Ti, queremos confiar.



