Agotado

Agotado ya de mis manías,

mis torpezas y mis miedos,

mis complicaciones y mis discursos…

agotado de ponerme al centro.

Agotado de que antes de intentar levantar el vuelo

ya me haya tropezado y enredado en mis cosas de siempre.

Agotado vengo hoy a Ti.

Esta vez rendido.

Ya ni queriendo volar,

sino como dejándome caer

hacia ese vacío del que sé

que sólo Tú me recogerás.

Ciego como Bartimeo,

con la garganta que me arde,

exhausto de gritar.

Te grito a Ti.

Pocas certezas me has regalado en esta vida.

Una es que mi grito sordo

entrelazado con mi propio amor, querer e interés

espera volver a Ti.

Vengo y grito con el eco de todos

los que han hecho de mí el que soy

y ojalá que con la estela

de quienes hayan escuchado Tu Nombre

desde los agujeros de mis corazas.

Agotado, hoy llego rendido a Ti

y noto que quien pone casa

para juntarnos a todos a la mesa

vuelves a ser Tú.

Fran Delgado, sj

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