La poesía de Gloria Fuertes es irrepetible. Cree en tantas cosas, y no quiere ser escéptica. Ama y sufre, pero no calla. Ríe y hace reír, porque, ¿para qué amargarse de más? Observa, y convierte lo que ve en palabra lúcida y divertida. Os invitamos a asomaros a esta poesía que, a su manera, junta la esperanza y el desgarro, la rendición y la lucha, el amor y el desamor. Como ella diría, aprovecha para entrar un ratito en la Gloria.
DESTRISTEANDO A LA GENTE
Resulta que la angustia,
el aburrimiento,
la mala leche y la tristeza,
se contagian tanto como la lepra.
Y en vista
de que llevo más de medio siglo,
destristeando a este hospital de locos
que andan sueltos,
con fecha de hoy he solicitado el cese,
-por prescripción facultativa-,
al aparecer en mí
ciertos síntomas de contagio.




