Esta mañana he leído la noticia de Maricarmen. Tiene 87 años. Durante más de siete décadas vivió en la misma casa, pagando puntualmente su alquiler, construyendo allí su vida, sus recuerdos, su historia. Hoy ha sido desalojada. 

Hay acontecimientos que nos obligan a detenernos porque revelan algo más profundo que un conflicto legal o una disputa inmobiliaria. Nos muestran el tipo de sociedad que estamos construyendo y, quizá más importante, el tipo de personas que estamos llegando a ser.

Es fácil convertir este hecho en un debate ideológico. Hablar de mercados, propiedad, inversiones, regulaciones o derechos. Todos esos elementos importan. Pero antes de todo ello hay una pregunta más sencilla y más humana:

¿Qué le debemos unos a otros?

La Doctrina Social de la Iglesia nos recuerda que la economía debe estar al servicio de la persona, y no la persona al servicio de la economía. El beneficio tiene un lugar. La propiedad privada tiene un lugar. Pero cuando dejamos de preguntarnos por las consecuencias humanas de nuestras decisiones, algo esencial se rompe. Y quizá ese es el fracaso que más debería preocuparnos.

La amenaza a la dignidad humana a veces surge de estructuras, decisiones o dinámicas económicas que terminan relegando a las personas a un segundo plano.

Tal vez el desafío que nos deja Maricarmen no sea solo señalar a los culpables, sino preguntarnos dónde estamos llamados a actuar. Qué podemos defender. A quién podemos acompañar. Qué lugar ocupa la dignidad humana en nuestras decisiones cotidianas, tambien en aquellas situaciones que nos incomodan porque nos obligan a examinar nuestras propias contradicciones.

Porque una sociedad se mide por muchas cosas. Pero quizá una de las más importantes sea ésta: qué ocurre cuando una persona vulnerable llama a nuestra puerta.

Y todavía estamos a tiempo de responder mejor.

PastoralSJ
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.