Este fin de semana se llevó a cabo el Super Bowl que, contó por primera vez en su historia, con la participación en el show de medio tiempo, de un artista latinoamericano, nacido en Puerto Rico, Bad Bunny quien cantó todo el tiempo en español, exaltando la bondad de la cultura latina, haciendo un llamado a la unidad y alzando la voz por todos los latinoamericanos, inmigrantes en aquél país.
Independientemente de los gustos musicales de cada uno, me parece importante resaltar que la fuerza de la hispanidad se ha hecho presente desde la propuesta de unidad de Bad Bunny: «Together, we are America» (juntos, somos América) en un país en el que tantos migrantes hispanos son discriminados o incluso criminalizados. Fue muy emotivo ver todas las banderas de América desfilando por el Levi’s Stadium y escuchar los nombres de todos y cada uno de los países que hacemos parte de este bendito continente al que llamamos América, del cual, pese a nuestras diferencias, todos sus habitantes formamos parte porque todos somos americanos.
«La unidad es superior al conflicto», este principio que el Papa Francisco proponía en Evangelii Gaudium, sigue resultando muy iluminador ante el escenario mundial de crispación y fragmentación amenazado por tentaciones tan antiguas como nuevas de la guerra, el racismo, los totalitarismos y los absolutismos. Esa ambición de poder tan básica de nuestra humanidad que a todos nos invade en algún momento con deseos de imponer, anular, devorar y poseer; en el fondo no es otra cosa que nuestro deseo de “ser como dioses” (cf. Gn 3,5). Ojalá aprendamos que, más allá de las ideologías, la alegría del Evangelio radica en la gracia de vencer el mal, con la fuerza del bien; la división, con la nobleza de la unidad; y el odio, con la belleza del amor. ¡Dios bendiga a América!



