Esta película ha tenido varios premios, desde Cannes hasta los Goyas en distintas modalidades.
La actuación de Benedicta Sánchez, sobre ella, es sencillamente grandiosa.
La fotografía es buena y le da hondura a una película lenta, que tiene más de poesía que de documental.
El tema de los incendios es actual, por desgracia, y esta película ayuda a hacerse una idea de lo que puede haber detrás.




