Para pensar
1. Lo que cuentan los monjes y las monjas que participan en el mediometraje suena tan distinto… En nuestro mundo “superacelerado” resulta casi subversivo interrogarse acerca del sentido de la propia existencia, pararse y meditar en torno a la muerte y la vida eterna. Eso es lo que hacen los protagonistas de ‘Libres’. Aunque no haya protagonistas. O no se le quiera dar ese nombre. Porque se trata de un documental coral. Con muchas voces, quizá por momentos con demasiadas voces.
2. El espectador va afinando el oído a medida que escucha las intervenciones de unos y de otros. Del asombro de ciertos relatos vocacionales -tan proféticos- se pasa a la emoción con la hermana Garbiñe, novicia de edad provecta diagnosticada de cáncer metastásico y que no ha llegado a ver el estreno por lo que se le dedica la cinta a su memoria.
3. Para muchos espectadores será todo un descubrimiento que detrás de esos esforzados ascetas late el corazón de un hijo salvado de la atmósfera demoníaca por la oración de una madre, una viuda con cinco hijos que decide entrar en religión o un pintor bon vivant que acaba de eremita.
4. En fin, una muy estimable película que indaga en las entretelas del hecho religioso y abre un mundo cerrado sobre sí mismo -hortus conclusus- a la observación del espectador. Quizá peque de acarrear demasiado material de primera categoría que hubiera dado para montar varias películas.