Algunos afirman que estás vacío,
otros que no caben más allí;
para otros es lo opuesto al cielo,
también en la tierra puedes existir.
A nadie dejas indiferente,
con pobres o con pedigrí;
de ti surgen mil preguntas,
pero nadie quiere ir.
Te sueñan como fuego que abrasa,
incluso como hielo, que es más sutil.
Poco importa nuestra imaginación
si la libertad se convierte en sinvivir.
Reino de la nada proclamado,
donde el egoísmo no tiene fin;
la fe, la esperanza y el amor no caben,
y dolor y pecado gustan de convivir.
Vete lejos de nosotros,
que queremos a la vida decir sí;
hagamos del Evangelio camino,
para que Dios nos quiera recibir.



