Que mi mirada transparente tu ternura
y mis labios te nombren al hablar.
Que mi mente te busque todo el día
y mis manos te sepan abrazar.
Que te encuentre, sutil, en cada esquina
y en los pobres que me pueda cruzar.
Que te escondas sigiloso en mis dudas
y me escuches cuando vaya a rezar.
Que busque al que más lo necesita
y a tu modo le sepa consolar.
Que haga de mi vida Evangelio
y en todo me pueda entregar.
Que sirva sin esperar nada a cambio
y a este mundo que sufre quiera amar.
Que viva en una constante Eucaristía
y tu Reino sepa proclamar.
Que cree buen ambiente a donde vaya
y tenga valentía al perdonar.
Que te alabe en cada una de mis cruces,
y me acompañes siempre al caminar.



