Hay un camino fácil para llegar a Dios: contemplar las maravillas de la Creación. Viajar, mirar, descubrir. Sentir la grandeza De Dios en toda la circunstancia y ver, como ha hecho tanta gente, lo grande que es el autor en función de la belleza de la obra.

Nada que se parezca a ti

He salido a buscar el amor 
Fuera de mi salón 
Lo encontré entre las pecas 
Que adornan tu piel de salmón 
Pude ver tantas cosas 
Ardiendo a mi alrededor 
Nada como el lunar que me atrapa 
Y que tuestas al sol 
Di mil vueltas al mundo 
Pero no pude ver 
Nada que se parezca a ti 
Conocí a Alí Babá y a su chica 
En un vuelo low cost. 
Sin embargo, en tu armario 
Hay vestidos que huelen mejor 
Las alfombras de persa 
Besaron mis pies, pero tu 
Me has dejado ver que en tu mirada 
No siempre hay azul 
Di mil vueltas al mundo 
Pero no pude ver 
Nada que se parezca a ti

Siloé

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