Nos vamos acostumbrando a compartir con personas; su presencia física nos motiva y nos alienta en los tiempos más difíciles e inquietantes. Asumimos, con el pasar del tiempo, que es más fácil caminar junto a quien se desvive por nosotros, y eso literalmente nos rompe cuando llega la ausencia.

Los discípulos caminaron con Jesús y vivieron la misión junto a Él. Ciertamente, era un poco más accesible poder tener respuestas ante las dudas, aunque estas siempre fueran explicadas de manera metafórica. Sin embargo, cuando Jesús abrazó la muerte, hubo una ruptura en las costumbres de sus seguidores.

Su ausencia física arrebató los corazones e inició un movimiento que cambió la forma de entender el amor de Dios en nuestras vidas. Asumir esta nueva realidad supuso una pedagogía que, obviamente, venía inducida por Jesús mucho antes de su Pascua y que implicó tres puntos clave:

Lo primero fue un cambio. Lo acostumbrado cambió abismalmente. Su presencia ya no estaba entre ellos y se vuelve inquietante tras una relación muy cercana. Lo segundo fue la aceptación: asumir la nueva realidad tras la separación física, abrir el corazón y comenzar a mirar con los ojos de la fe la misión que se acercaba. Y, por último, un movimiento, pues la transformación impulsó la puesta en marcha para iniciar las primeras comunidades cristianas, llevando la buena noticia de un Dios cercano y dador de vida.

Es difícil continuar el camino cuando se pierde de vista al Maestro. Pero Él no se ha ido, aún está con nosotros. Por tanto, vivir la Pascua supone una pedagogía que pasa por la ruptura de la realidad, por la responsabilidad que conlleva aceptar los cambios y por el impulso que aporta el hacerse cargo de la misma con aquello que somos.

Te puede interesar

No Se Encontraron Resultados

No se pudo encontrar la página que solicitaste. Prueba a ajustar tu búsqueda o usa la navegación superior para localizar la entrada.

PastoralSJ
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.