Exposición del Santísimo y canto

Señor, aquí estoy de nuevo ante ti. Un día más, me pongo en tu presencia, dejo el ruido del mundo exterior a un lado y me centro de una forma especial en ti.

Hago balance de esta jornada o quizá de los últimos días. Estás aquí, esperándome. Quieres encontrarte conmigo, quiero encontrarme contigo. Sé que tienes una palabra que decirme, aunque no sea capaz de distinguirla entre tantos ruidos y prisas. Quiero que este tiempo me ayude a distinguir tu voz suave, serena y profunda de las voces estridentes que a menudo llenan mis oídos y mis días.

Jesús, realmente presente aquí entre nosotros, te pedimos que en esta noche, te hagas fuerte en nuestras vidas, que hagas arder nuestros corazones y nos ayudes a ser luz para el mundo, fuegos que encienden otros fuegos.

Canto

Del evangelio según san Lucas (17,5-10):

En aquel tiempo los apóstoles le dijeron al Señor: «Auméntanos la fe». El Señor dijo: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: “Arráncate de raíz y plántate en el mar”, y os obedecería. ¿Quién de vosotros, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve del campo: “Enseguida, ¿ven y ponte a la mesa”? ¿No le diréis más bien: “prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú”? ¿Acaso tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: “Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer”».    

Señor, esta noche, nosotros, como los discípulos te pedimos «auméntanos la fe». A menudo decimos ser tus seguidores, incluso nos enorgullecemos de llamarnos cristianos… pero a la primera de cambio nos venimos abajo, las dificultades nos sobrepasan. Creemos que ser fuertes es decir yo puedo en vez de pedir ayuda a Ti y a quienes pones a nuestro lado. Señor, «auméntanos la fe». Esa fe que nos impulsa a poner en marcha lo que desde una lógica puramente humana no es más que una locura o un sin sentido. Señor, «auméntanos la fe». La fe que nos permite entregarnos por amor y mirar la vida con esperanza. Sí, Señor, «auméntanos la fe» aunque parezcamos unos locos en medio de este mundo de certezas y seguridades.

Canto

A tu lado podemos mucho, sin ti lo poco a veces nos parece demasiado. Y tú, una vez más nos pides que la verdadera importancia está en quien no se la da fácilmente, en quien cumple sus deberes con sencillez. Porque, aunque a veces queramos firmar un pacto de no agresión, no hay otra alternativa: o Tú o nosotros. Cuando decimos trabajar por ti y nos ponemos en el centro, cuando anunciamos nuestra entrega a los cuatro vientos, cuando no sabemos dejar en lo escondido lo que el Padre ve en lo escondido… entonces no vivimos como servidores sino como protagonistas… y tarde o temprano acabamos pasando nuestras facturas… y casi nunca nos salen las cuentas. Jesús «auméntanos la fe» para entregarnos sin protagonismos ni recompensas, como el siervo fiel que pone toda la confianza en su Señor.

Canto, bendición reserva y canto a María

Te puede interesar

PastoralSJ
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.