- Porque en esta ocasión la serie sobre futuro y tecnología se adentra en el mundo de la política, y dibuja un escenario en el que la estridencia, la manipulación y la provocación se convierten en la mejor herramienta electoral. Desgraciadamente, no parece ficción.
- Porque Jamie es uno de los personajes más reales que ha aparecido en la serie. Su mezcla de rabia y derrota, de fracaso y horizonte. La confusión entre los motivos personales y las decisiones laborales. Su tormenta interior. Resulta un personaje muy creíble.
- Con todo, es uno de los episodios menos brillantes de la serie. Quizás por irse demasiado a la caricatura.




