Esto dice el Señor:
“Todavía es tiempo.
Volved a mí de todo corazón”.
Todavía es tiempo.
Estás a tiempo.
No importa cuán tentado te sientas
Lo lejos que te hayas ido
O cuántos maridos hayas tenido.
Todavía estás a tiempo.
Da igual si una venda cubrió tus ojos.
Si la rabia aún te consume.
O si la crítica te envenena
Todavía estás a tiempo.
Esto dice el Señor.
Estás a tiempo, si vuelves
con humildad sincera,
la mirada al corazón.
Estás a tiempo cuando nombras la tentación que te persigue
La infidelidad, la rabia o la ceguera
Cuando reconoces que buscaste calmar la sed
En la fuente equivocada
Y el corazón se duele y se enlutece.
Y será entonces, ahora sí,
El tiempo de que la verdad atraviese la tiniebla
De que la entraña se remueva
De que el corazón se reoriente
y vuelva a ese Dios,
que, desde antes de tu marcha,
espera ansioso tu regreso.
Todavía es tiempo.



