Cabizbajo se encuentra el pintor frente a su obra. Una luz tenue entra por su ventana. Poco a poco la luz va menguando, así como el corazón del artista. Nunca sabremos qué estaba viendo, pero lo vemos a él. Pinceles frescos y notas abiertas.
No te apagues pintor, el mundo quiere ver tu obra, danos la oportunidad de contemplar el talento de tus manos una vez más.

