Marc Chagall es un pintor judío. Muestra a Jesús como un mártir judío más. Para nosotros, católicos, es un escándalo que Jesús sea uno más: es el Hijo de Dios. Sin embargo, si muestra que Jesús está aquí y ahora con nosotros. Está en medio del dolor. Sufre el mito de lo absurdo.
Es una obra interesante porque nos hace recapacitar sobre la escatología, la antropología y nuestra fe. Dios sufre con nosotros. Dios nos acompaña.

