Es verdad que cada uno tiene sus preferencias, por la propia historia de cada uno, por ideología o por pura experiencia. Y es normal que uno recuerde con más cariño a un pontífice o a otro, como con un antiguo jefe, e incluso con una ex novia, pero no es lo mismo. Y es que a menudo oímos entre creyentes y -sobre todo- no creyentes, a personas que se declaran “del papa Francisco”, como si con eso ya se diera por niquelado el catolicismo y con Bergoglio se acabara la Historia de la Iglesia.

Y que conste que a mi me encantaba Francisco, pero también sé que no hay peor forma de lacerar el legado de un papa, que aferrarse a su persona, sin trascender su propia humanidad y, sobre todo, al Espíritu que lo sostiene. Amar a un papa es bueno, pero idolatrarlo no, porque es un medio y no un fin. Un papa tiene sentido, y Francisco lo supo hacer, cuando ocupa la silla de Pedro, y por tanto le une a una tradición que le conecta a sus predecesores, con su sucesor, y con los que estarán por venir. Es decir, no consiste en ser fan de un entrenador que va y viene o admirador de un rey que marca época, sino que es el algo más profundo que no debemos simplificar a la ligera.

El legado de Francisco es grande gracias a Benedicto XVI y a los que les precedieron, y pervivirá también gracias a León XIV y a otros tantos más. Por eso, ya nos advertía san Pablo que no hay que ser de Pablo o de Apolo, sino de Jesucristo (1 Cor 3). La Iglesia es una y la santidad para los cristianos tiene que ver con Dios, y por tanto es una invitación a ver más allá, no para convertirnos en ruidosos fans, olvidando que la Historia de la Iglesia es mucho más amplia que nuestra pobreza de miras.

Te puede interesar

No Se Encontraron Resultados

No se pudo encontrar la página que solicitaste. Prueba a ajustar tu búsqueda o usa la navegación superior para localizar la entrada.

PastoralSJ
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.