Primera carta de Juan(1 Jn) 5 capítulos. | 1| 2| 3| 4| 5| |
| Primera carta de Juan, capítulo 2 | | [1]Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero si alguien peca, tenemos un abogado ante el Padre, Jesucristo el Justo.[2]Él expía nuestros pecados y no sólo los nuestros, sino también los de todo el mundo.[3]Nos consta que lo conocemos si cumplimos sus mandamientos.[4]Quien dice que lo conoce y no cumple sus mandamientos miente y no es sincero.[5]Pero quien cumple su palabra, tiene realmente colmado el amor de Dios. En eso conocemos que estamos con él.[6]Quien dice que permanece con él ha de proceder como él procedió.[7]Queridos, no os escribo un precepto nuevo, sino el precepto antiguo que teníais desde el principio. El precepto antiguo es el mensaje que escuchasteis.[8]Pero en cierto modo os escribo un precepto nuevo, que se hace realidad en él y en vosotros; porque se alejan las tinieblas y la luz verdadera alumbra ya.[9]Quien dice que está en la luz mientras odia a su hermano sigue en tinieblas.[10]Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza.[11]Quien odia a su hermano está en tinieblas, camina en tinieblas y no sabe a dónde va, porque la oscuridad le ciega los ojos.[12]Os escribo, hijos míos, porque en su nombre están perdonados vuestros pecados.[13]Os escribo, padres, porque conocéis al que existe desde el principio. Os escribo, jóvenes, porque habéis vencido al Maligno.[14]Os escribo, muchachos, porque conocéis al Padre. Os escribo, padres, porque conocéis al que existe desde el principio. Os escribo, jóvenes, porque sois fuertes, conserváis el mensaje de Dios y habéis vencido al Maligno.[15]No améis el mundo ni lo que hay en él: quien ama al mundo no posee el amor del Padre.[16]Cuanto hay en el mundo, la codicia sensual, la codicia de lo que se ve, el jactarse de la buena vida, no procede del Padre, sino del mundo.[17]Y el mundo pasa con sus codicias; pero quien cumple la voluntad de Dios permanece para siempre.[18]Hijitos, estamos en la última hora. Habéis oído que ha de venir el Anticristo: pues bien, han venido muchos anticristos, y eso nos demuestra que es la última hora.[19]Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Así mostraron que no eran de los nuestros.[20]Vosotros habéis recibido la unción del Espíritu, y todos sois expertos.[21]No os escribo porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis y porque nada falso se sigue de la verdad.[22]¿Quién es el mentiroso, sino quien niega que Jesús es el Cristo? Ése es el Anticristo: quien niega al Padre y al Hijo.[23]Quien niega al Hijo no acepta al Padre; quien confiesa al Hijo acepta al Padre.[24]Vosotros conservad lo que oísteis desde el principio. Si conserváis lo que oísteis al principio, también vosotros permaneceréis con el Hijo y con el Padre.[25]Pues tal es la promesa que nos hizo: la vida eterna.[26]Os he escrito esto acerca de los que os engañan.[27]Vosotros conserváis la unción que recibisteis de él y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; pues su unción, que es verdadera e infalible, os instruye acerca de todo; lo que os enseñe conservadlo.[28]Ahora pues, hijitos, permaneced con él, y así, cuando aparezca, tendremos confianza y no nos avergonzaremos de él cuando venga.[29]Si os consta que él es Justo, sabréis que quien practica la justicia es hijo suyo. |
|